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Entre
Estados Unidos y Canadá discurre a lo largo de
3.185 km uno de los ríos más importantes
del noroeste de Norteamérica, el Yukón.
Su nombre se lo puso una lengua aborigen local, el gwich´in,
y quiere decir "río grande". Debido
a su gran relevancia, el Yukón dio nombre a un
estado canadiense y en el siglo XIX adquirió
fama mundial tras encontrar oro en uno de sus afluentes.
Este hecho desencadenó la conocida Fiebre del
oro de Klondike.
Sin
embargo, el Yukón es mucho más que un
río con historia. Su curso se ha convertido en
uno de los principales atractivos turísticos
debido a la multitud de actividades deportivas y turísticas
que ofrece. La más extendida es el descenso en
canoa o canoeing por el río. Existen multitud
de intinerarios diferentes que se adecuan perfectamente
al bolsillo y disponibilidad de cada aventurero. Sin
embargo, hay que tener en cuenta que unos ocho meses
al año el caudal permanece helado, por lo que
hay que aprovechar durante la primera o el verano para
efectuar las rutas.
Quizá
la travesía más extendida sea la que realizaron
en 1896 los cerca de 100.000 buscadores de oro durante
la citada fiebre del XIX. El punto de partida es la
ciudad de Whitehorse, actual capital del Territorio
del Yukon (Canadá). Aquí hay varias empresas
que organizan travesias y que, a parte de alquilar canoas,
ofrecen los servicios de un guía experimentado.
Por lo general, los grupos suelen estar compuestos por
seis personas, con una canoa para cada dos.
Una
vez que comenzamos a remar río abajo, vemos como
el entorno que rodea al curso fluvial es de una extraordinaria
belleza y variedad. Águilas americanas, castores
e incluso osos negros y grizzlies pueblan los densos
bosques de pinos, abetos, castaños y olmos, que
conforman un paisaje increible. A nuestro paso veremos
el SS Klondike, un barco de vapor varado en tierra desde
hace más de 100 años, y la cabaña
en la que habitó Jack London, el escritor estadounidense
que reflejó la vida de los buscadores de oro
en varias de sus novelas y relatos.
Continuamos
la ruta atravesando algunos tramos fluviales de cierta
dificultad como el Teslin, el Pelly, el Big Salmon,
el Little Salmón y, sobre todo, los Five Fingers
Rapids. Si el viajero lo prefiere, puede sortear este
último escollo atravesando a pie el Paso helado
de Chilkoot, de unos 50 kilómetros de longitud.
El trayecto hasta llegar a Dawson City, antigua capital
del estado de Yukon y principal centro turístico
de la zona, suele durar unos 10 días. Allí
se pueden hacer rutas en bici por los caminos históricos
de los mineros desde Bonanza Creek o subirse a bordo
de un antiguo barco de vapor.
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