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ANCHORAGE, EEUU (Reuters) - Una controversial
propuesta de canje de tierra podría abrir partes
de un refugio de vida salvaje de Alaska a la perforación
petrolera, dividiendo a sus nativos y activando la oposición
de ambientalistas que buscan proteger a los osos, alces
y pájaros que viven allí.
Los partidarios del plan de intercambiar
tierra en el Refugio Nacional de Vida Salvaje Llanos
de Yukon (Yukon Flats National Wildlife Refuge), que
se ubica justo al sur del más famoso Refugio
Nacional de Vida Salvaje del Artico (Arctic National
Wildlife Refuge), dicen que gustarían que el
plan sea aprobado por el Gobierno del presidente de
Estados Unidos, George W. Bush, antes de las elecciones
en noviembre.
"La oportunidad es la elección,"
dijo el representante republicano de Alaska Don Young,
en una conferencia de prensa en Anchorage. "Nos
gustaría tener una orden ejecutiva de la administración
antes que dejen el cargo," afirmó.
La operación de tierra propuesta
daría 110.000 acres (44.516 hectáreas)
de tierras altas con probables hidrocarburos dentro
del refugio y derechos minerales para otros 97.000 acres
(39.255 hectáreas), a Doyon Ltd, con sede en
Fairbanks. En el canje el refugio ganaría 150.000
acres (60.703 hectáreas) de pantanos amistosos
con los pájaros que ahora son propiedad de Doyon,
más 56.500 acres (22.865 hectáreas) en
que Doyon tiene pendientes reclamos de tierras.
Doyon, perteneciente a Athabascan Indians
de Alaska, ha previsto este negocio durante largo tiempo
para dar beneficios económicos a sus accionistas,
mientras preserva la cultura tradicional y el medio
ambiente del que depende. "Uno puede tener ambas
cosas, la subsistencia del estilo de vida y la protección
de ese estilo de vida, y uno puede tener exploración
de petróleo y gas," dijo Norm Phillips,
gerente de recursos de Doyon.
Pero mucha gente que vive más
cerca del desarrollo potencial -- muchos de ellos accionistas
de Doyon se oponen al plan debido a la posibilidad de
polución petrolera y la posibilidad de problemas
sociales como un flujo de drogas, alcohol, y otras sustancias
sobre los nuevos caminos. "Usualmente los indígenas
pierden en cualquier tipo de desarrollo petrolero,"
dijo Dacho Alexander, primer jefe de la tribu Gwichyaa
Zhee Gwich'in en Fort Yukon, una aldea de 600 personas
cerca de las parcelas que se propone intercambiar.
Fuente: Por Yereth Rosen > Reuters
> 25.3.08
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